Andro Colina Arias

Mi foto
Bienvenidos, a un laberinto de pensamientos dentro de una joven mente; disfruta de una lectura diferente, historias que dan saltos en el tiempo y se desarrollan en las profundidades de mi más oscura imaginación...

martes, 2 de febrero de 2016

Noches de Insomnio (1 PARANOICO)

1
PARANOICO

—      Soy Aarón tengo 17 años , estudiante de preparatoria y vivo en un pequeño pueblo muy alejado de la ciudad, mi historia es un salto en el tiempo, hace bastante tiempo todo se ha tornado muy extraño, no recuerdo la última vez que comí, que sentí dolor o que vinieron a visitarme, duermo mucho pero… Cada mañana vuelvo a despertar muy cansado, sin obviar que al dormir siento como si ya no estuviera vivo… Y esta es mi historia:

      Todas las noches, antes de dormir, escribo una carta. Todas las noches. Todas menos ésta. Ésta noche era distinta, era muy oscura, con un aire muy denso. Una noche tan oscura, tan silenciosa, que parecía que nunca terminaría. Tal vez no termine, por lo menos, no para mí.
Estoy parado enfrente de mi cama decidido a dormir pero pronto se comenzó acelerar mi corazón, el temor no me permitía pensar con claridad, agigantaba mis miedos.

     ¿Alguna vez te pasó sentir la presencia de alguien aun cuando sabes que estás solo? ¿O sentir una mirada, darte vuelta y no ver a nadie?

      Recuerdo que todo comenzó una mañana temprano hace dos o tres meses, habrán sido las seis y el día era bien frio ya que estábamos en pleno invierno. Estaba en la parada esperando el autobús para ir a la preparatoria, como otras veces, sentí que había alguien parado detrás de mí. Me di vuelta disimuladamente y comprobé que estaba solo en la esquina. Como aún era muy temprano, no había un alma en la calle. Despreocupado, miré la calle para ver si venía el autobús, cuando algo pasó cerca de mi oreja izquierda a mucha velocidad. No vi qué era, pero sentí el zumbido y el movimiento del aire alrededor de mi oído. Entonces llegó el autobús.

       Unos días más tarde, por la noche, aproveché que estaba solo en mi casa y me puse a estudiar; el sueño comenzó a vencerme. Levanté la vista de mis apuntes, alcé los brazos y cerré los ojos estirándome, y escuché una voz proveniente desde el recibidor de mi casa que pronunciaba mi nombre: "AARÓN". Me asusté durante unos segundos, pero luego pensé que había sido mi imaginación.

       El tiempo me dio la razón; Hace dos días atrás ocurrió el episodio que me motivó a entender que esto si me está pasando, cada vez que lo siento en mi cama me hace querer morir y despierto horrorizado, no me deja vivir, las pastillas no están haciendo efecto como indicaron los médicos; ahora ya no duermo, no descanso, pues ellos están ahí, ese ente que no me dejaba solo ni en mis pesadillas, y sin embargo nadie lo ve, solo yo, me dicen que estoy loco, pero un loco diría incoherencias y observaría cosas, tendría alucinaciones por eso la falsedad.

<< ¿Pero cómo lo hago desaparecer?, ¿Cómo hago para que me deje en paz? >>

      No se me ocurre nada más… Ya he intentado todo y tal vez las ideas se me están agotando… estoy cansado todo el tiempo, aunque duerma más de 12 horas, si es que realmente duermo, siento que no he descansado…

         Me acecha cada noche, porque le gusta la oscuridad y generalmente visita mi cuarto para demostrarme la veracidad de su existencia…

          Sé que él está aquí, me ve, me oye, yo también lo oigo. Me dormí sentado en el suelo, con la espalda contra la pared, al lado de una ventana grande –Estaba agotado- horas más tarde… La ventana empezó abrirse mientras surgía de la niebla una enorme sombra que caminaba hacía mi espacio que se iba formando en medio de la oscuridad. Aquella sombra comenzó acariciarme, desperté por el dolor en mi mejilla con un grito al sentir el contacto de aquellos dedos fríos y escalofriantes sobre mi rostro. Me levanté de un saltó y me volví hacia la mano; la habitación estaba oscura pero pude verla perfectamente.

—       ¡Espera por favor! - le supliqué. Caminé unos pasos hasta quedar de espaldas contra la pared.
En medio de mi desesperación note que ya estaba por amanecer, decidí salir de la habitación y comencé a rondar las inmediaciones de la casa como un sonámbulo… Ya hacía dos semanas que estaba en esta situación, después de aquel susto, vi que ya era de día así que me senté a comer luego escuché algo que sonó tan fuerte que me dejó aturdido; eran disparos.

        Mi madre me ha dicho que debo dormir, pues hace días que no puedo conciliar el sueño – de repente su madre acercándose más a él -, ¿con que te has lastimado la cara? –Preguntó

— ¡Es un arañazo! - exclamé- tocándome el rostro. — Sí, es un arañazo, no me había dado cuenta - le dije nuevamente con una voz desconcertante-

<<Estoy preocupado>> — Pensé

        Los ruidos comenzaron nuevamente de manera sutil, pero de poco a poco la intensidad fue aumentando. No les di importancia los primeros días. Acababa de pasar por una situación muy complicada -Por eso aquellos ruidos que creía oír a veces eran subjetivo para él-.

      No estaba seguro si los ruidos se originaban dentro de la casa o fuera. Me preocupaba más volver a la escuela…

        Cuando estuve seguro que los ruidos venían de adentro, pensé que mi vida iba no podría estar peor. Recientemente había caído enfermo, estuve muchos días en un hospital, y cuando
me dieron el alta, tuve una recaída en mi hogar. Ahora escucho ruidos raros que parecían no tener una explicación lógica.

— ¿Cómo podía estar pasando esto? Hace muchos años que vivo allí y nunca había sentido nada raro, ¿y ahora, mi casa se ha embrujado de la nada? Esto se puso peor, pasó a ser aterrador. Y como si todo esto fuera poco, aún no me siento bien, duermo mucho, y casi todos los días tengo episodios de lo que razono es algún tipo de sonambulismo.

       En una ocasión, estaba parado en medio del baño cuando de pronto algo lo hizo girar hacia la puerta entreabierta, y mi mirada se encontró con los ojos claros de una cara desconocida que me sonrió y dijo: Hola!. Aquel suceso solo duró un instante, la cara desapareció enseguida. Más la impresión que me causó permanece. Cuando finalmente pude recordarla sin sentir tanto terror me dio cuenta que era la cara de un antiguo ―amigo imaginario‖. Otra vez, estando acostado en mi habitación, empecé a experimentar algo aterrador: la sensación de no estar solo aquí – Después sucedió algo peor- Sentí pasos apagados que iban rumbo a mi cama, y seguidamente, que alguien se subía en ella.

       No lo soporté más, me levante de un salto y corrí hacia la puerta –Casi en el mismo momento, detrás de él emitieron un grito- Un grito de terror que parecía ser de un niño.
No podía creer lo que me estaba pasando, era absurdo, ¿por qué un hogar como cualquier otro, ahora era un lugar de pesadilla?

         La casa no tiene historia, mis padres la levantaron sobre un terreno donde nunca antes habían construido. Pensé que si alguien hubiera muerto acá podría entender la actividad, pero… nadie lo había hecho. ¿Nadie? Repentinamente me di cuenta. Recordaba haber comenzado a sentir todo esto después de volver del hospital, después de haber platicado con Zedd ―Mi amigo imaginario‖ – Todo era confuso. ¿Cuánto tiempo había pasado?.
Una noche dispuesto a dormir escuché que alguien pronunció mi nombre justo detrás de mí –Una voz bastante familiar-.

— ¡HOLA! Aarón ¿Me has extrañado?, porque yo a ti si –Dijo la voz- Era Zedd, lo sabía.

— ¿Por qué me has abandonado? Soy tu mejor amigo ¿No?... Dijiste que nunca me olvidarías.
<<Zedd era mi mejor amigo, de niños nos conocimos en un parque desde entonces nos volvimos inseparables, sus padres no sabían de mí y los míos tampoco de él pues sólo nos veíamos en el… parque>>. –Recordé.

        Un día nuestros padres nos dejaron solos, decidimos caminar a la orilla de una carretera cercana…Luego… Él cayó y un auto lo arrolló, yo salí corriendo, juró que no quería dejarlo solo, lo juro.
Desde entonces Zedd estuvo conmigo, días y noches enteras, nunca me dejaba solo… Mis padres creyeron que tenía un amigo imaginario y no tomaron importancia a que su pequeño hijo le hablara a la nada, conforme fui creciendo ya no les parecía ―normal‖ mi extraño comportamiento y fui llevado al psiquiatra ; yo tan solo tenía 11 años.

       Los médicos decían que sufría de alucinaciones y que debía tomar medicamentos por el resto de mi vida, yo sabía que no estaba alucinando, que no eran inventos míos; él estaba conmigo.
-Cumplidos los 15 años él desapareció-

La conversación continúo….

— Responde –Dijo Zedd- Me has dejado solo cuando yo no nunca lo hice contigo… Ahora tienes nuevos amigos ¿cierto? –Preguntó.

— ¡No!, no te abandoné, no te deje solo…. Nunca te olvidé Zedd.

— Sí, lo hiciste… -Respondió Zedd enojado.

— ¿Y que querías? Tú no fuiste quién estuvo en un psiquiátrico durante 3 años; ¿O sí? Por tu culpa Zedd, estuve 3 malditos años encerrado en un manicomio como si estuviese loco…

— Y… ¿No lo estás? Estás hablando sólo Aarón –Dijo Zedd con tono burlón-

— ¡LÁRGATE! Tú no eres real Zedd, VETE.

— Tú solo estás en mi imaginación…

—   Eres un ¡ESTÚPIDO!.. Lo sabes, no tienes amigos, tus padres ni si quieran te notan, no tienes a nadie Aarón –Reclamó Zedd-.

—  Tú siempre escuchas, ¿pero quién te escucha a ti? Das abrazos cuando los necesitan, ¿Pero quién te abraza a ti cuando tú lo necesitas? , Siempre acompañas a tus amigos cuando están solos, ¿Pero quién está contigo cuando nadie más está cerca? ¿Quién se queda contigo cuando lo necesitas? –Zedd Continuó.

—  ¡NADIE! –Contesté lleno de ira, Mientras llevaba el arma a mi sien-.
— Yo he estado contigo, he visto por lo que pasas… Ven conmigo Aarón seamos buenos amigos, los mejores amigos como siempre lo hemos sido –Hablándole al oído con voz suave y calmada-.
Tras un respiro profundo…. Y un enorme silencio…

<< Se escuchó una detonación y nada más>>.

— YO…
   
— ¡DISPARÉ!
“No le temo a la muerte; sin embargo vivir no es una opción”.